Palabras que estaban sueltas, o agarradas, y se han ido juntando

..un poco de mí, de otros, un poco de verdad, y no...

miércoles, 24 de febrero de 2016

Estuve toda la mañana, mientras trabajaba, pispeando muros. Cada cual con su versión de la verdad, sus evidencias, preguntas y críticas en forma de links , de likes, de memes, de fotos de archivo. Tonos altos, tonitos irónicos, ocurrencias para la carcajada. Reflexiones llamando a la cordura, rabia, alegría, devoción, alivio. Es un día de ánimos enmarañados.
Varias veces estuve a punto de apilar mis ladrillos de palabras en el muro mostrando, también, mis sucesivos estados de ánimo. Pero desistí. Igual, seguí rumiando mentalmente todo lo que me da vueltas en estos días, mi pequeña porción de verdad. Las ideas me acompañaron hasta la puerta de casa...seguramente tenía el ceño fruncido, o una expresión seria. Debe haber sido así porque la cara se me alivió en una sonrisa cuando apareció chillando de alegría Marianito, como quien quería contar algo que sus hermanos mantuvieron en secreto pero, literalmente, no tenía las palabras.
Entré y los vi.
Recién terminado de armar, con todos los adornitos y las ilusiones, el arbolito. Y un poquito más allá, el pesebre. Nuestro pesebrito de chala.
Fue y será, para mí, la mejor de las imágenes, la única capaz de acariciarme el alma.

(texto escrito en vísperas de la asunción de Mauricio Macri a la Presidencia el 10 de diciembre de 2015)

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