Fue siempre así, lo sigue siendo, no puedo ni quiero imaginarme que alguna vez pueda no ser. Presente, dispuesto, constante, dedicado desde el alba hasta la noche. Entusiasta, apasionado, en movimiento. Papi.
Tengo una imagen, entre tantas, que no es una foto, pero está coloreada como si lo fuera. Me pedías que me sentara, pequeña, a tu lado, para dictarte palabras muchas, palabras largas y difíciles, y vos tac tac tac tac ,sabiendo que yo entendería -cómo no, tan de caligrafía de los años cuarenta- tus letras, para que pasaran por las teclas de la máquina de escribir. No sé por qué me encanta ese paisaje íntimo. Será que así me ibas transfundiendo un modo de hacer las cosas, o me hacías sentir responsable -no te quería fallar- o simplemente confiabas en mí.
Muy feliz día pá, gracias por cada día de la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario