¿Quién es Carlotto? quiso saber la negrita, en el trayecto de quince minutos a solas hasta el taller de teatro; mientras compartimos la radio, las novedades del cole, chocolatada, galletitas y sus preguntas.
Pensé qué difícil explicarle, no podía dejarlo para después, porque, como el Principito, una vez formulada una pregunta, no hay que renunciar nunca a su respuesta.
Traté de conjugar adecuadamente las circunstancias, los hechos, las personas, en tan breve espacio de palabras, calles, tiempo: "cuando yo era chiquita", "dictadura", "mamás", "embarazadas", "secuestradas", "quitar", "bebés", "otras familias", "abuelas de plaza de Mayo", " Banco de ADN", Estela de Carlotto, su nieto.
Me escuchaba con total atención. Me dejó terminar y con la obvia lógica de sus nueve años dijo solamente lo evidente, la incredulidad pintada en el tono de voz, desde el asiento de atrás, con el pasmo que jamás le generaría un cuento o una película: "Pero, ¡eso no se hace!,¡ ¿Cómo le van a quitar un bebé a una mamá?!".
Eso no se hace. Es tan simple. Es tan claro.
Por eso, nos desgarra que haya sido tan de verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario