Palabras que estaban sueltas, o agarradas, y se han ido juntando

..un poco de mí, de otros, un poco de verdad, y no...

martes, 1 de octubre de 2013

La cara arrugada, los dientes incompletos, ojos grandes y pelo gris. Una camisita blanca prendida hasta el cuello, de una tela con muchas décadas y un saco rosa, viejo, la falda amplia, gruesa, los papelitos en la mano.
Que otra vez le faltaba un solo numerito, el 39, la vez pasada lo mismo.
Qué haría si se ganara los números de oro, señora?
La casa, pintaría mi casa. No había más que un aire de sueño todavía no cumplido en su tono de voz.
Un todavía de ochenta y cinco años, como dijo que tenía. De buena salud, porque no se desvela, aunque a las cinco ya está despierta, porque no come mucho ni es de tomar alcohol.
Una jubilación después de cuarenta y tantos años en el comercio, en dos tiendas que ya no existen. No se podía faltar, usté ya sabe.
Dos mil pesos después de tantos años, me dice, suavecito, sin resignación y sin enojo.
Se va levantando de mi lado, reúne las grillas frustradas, la ilusión que inicia y vence cada semana.
Me da un beso, sonríe con los ojos y se va, a seguir participando

No hay comentarios:

Publicar un comentario