Palabras que estaban sueltas, o agarradas, y se han ido juntando
..un poco de mí, de otros, un poco de verdad, y no...
miércoles, 22 de mayo de 2013
Pensaba, mientras veía a una mamá con una bebé, y a otra con un nenito chiquito, recordando también mi propia experiencia, tan igual a la de ellas. Pensaba que de todos los lugares y funciones del cuerpo gestante y materno (el vientre,la pancita, el pecho, las manos, la mirada, el amamantamiento) nunca se menciona a una porción de la anatomía muy útil y muy usada: la cadera. Las caderas maternas son esa especie de grupa, asiento, balcón, más o menos mullidas, estrechas o más bien anchonas. Las madres encajamos a los chicos ahí, como si siempre el hueco hubiera estado esperando esa pieza de rompecabezas que nos convierte en un bloque. Para poder dar la mano a otro hijo, o cocinar, o hablar por teléfono mientras nos balanceamos y hacemos una milk shake con la criatura. Para correr un colectivo o tomar un taxi, o abrir la puerta del auto, amontonando de este modo a la niña o niño con el bolso, la cartera , una mochila y el saquito por si refresca. Un día las liberamos de estas tareas, pero, quién sabe, a la vuelta de la vida, con más años, más talles, más tiempo y menos prisas, las volvamos poner a prueba
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