Palabras que estaban sueltas, o agarradas, y se han ido juntando

..un poco de mí, de otros, un poco de verdad, y no...

martes, 15 de febrero de 2011

ESPECTADORA

La hora no es un dato menor. Ella, la chica, por todos sus costados muestra el enorme espacio de diferencias con quien está a su lado, su pelo recién lavado y recién peinado, una dudosa elegancia mal puesta para esa hora, el maquillaje cuidado y algo excesivo, la expresión falsamente aniñada y compungida, como de quien retacea algo, un poco, o todo… o al mismo tiempo lo promete, lo escatima casi con enojo y complacencia mal disimulada, lo entrega.
El hombre, el tipo, el señor, el marido de alguien, el jefe de algunos o el defensor de otros, el traje gris, la corbata, las canas, su amagado abrazo, la falsa expresión de empatía, el evidente apremio acercándose con ojos suplicantes y dominantes a la vez, los susurros insistentes, impacientes y calculados, la lasciva expresión de los ojos…
La escena, esos pocos minutos de arrinconamiento matinal traducen incomodidad, expresan algo inquietante y como peligroso. Ella consintiendo (o no), él entendiendo (o especulando). Quién sabe dónde se estará jugando ahora el destino de esta parodia destinada al fracaso. Yo, espectadora ajena y fascinada, creo que al final esas las lágrimas, que ahora mojan con estudiado candor los veinte años, van a volver a llorar, sin espectáculo.

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